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Uncategorized Paul on 19 Dec 2007 09:25 am

BUSCANDO EL APARTAMENTO IDEAL

Muchas veces la búsqueda de un apartamento se puede complicar ya que la tendencia actual es construir estos inmobiliarios de una manera más o menos estándar. En efecto, las constructoras ofrecen en la actualidad departamentos de dos o tres dormitorios con un baño, una pequeña cocina y la típica área de lavado. En la actualidad la variedad está orientada más hacia la ubicación que al propio apartamento en sí. Por ejemplo, la última vez que salí a buscar apartamento tuve que hacer un recorrido de casi dos semanas buscando el inmueble que se adaptaba a mis necesidades. Lo primero que hice fue recordar los lugares donde había visto que se estaban construyendo pequeños edificios de cuatro o cinco pisos, los veía siempre al pasar por mi ruta tradicional para acudir a mi trabajo. Fue un lunes que comencé a peinar los distintos objetivos que me tracé. Finalmente sólo pude acceder a dos de cinco proyectos que había visto. Las tres edificaciones a las que no pude acceder aún no estaban terminadas y la obra se había paralizado por algunos problemas con los trabajadores que no me interesó averiguar. En cuanto a los otros dos proyectos, digamos que llegué tarde pues los apartamentos ya habían sido tomados durante la pre venta. La zona era buena, bien ubicada y con buena vista, el inmueble no era exactamente lo que buscaba pero pude haberme acomodado. En fin, tendría que seguir buscando.

Cogí el periódico entonces y empecé a revisar los avisos de la sección inmobiliaria con el típico plumón fosforescente en mano. Finalmente subrayé cerca de 15 opciones antes de pasar a la segunda fase de la operación. Había que coger el teléfono y llamar a cada uno de los anunciantes. Me gusta tratar directamente con los propietarios, así que las llamadas eran más que nada para descartar a los apartamentos que se rentaban por intermedio de corredoras. Me quedaron poco más de la mitad de apartamentos luego de este descarte. Tercera fase de la operación: visitar los apartamentos uno por uno y entrevistarme con los dueños. Ya era miércoles de esa semana y salí a mi recorrido luego del día de trabajo. De nuevo me topé con apartamentos modernos con sus clásicas distribuciones, los closets en los dormitorios, el cuarto de lavado, etc. Todo muy mecánico, yo buscaba algo que saliera de lo común. El balance arrojaba nueve visitas y nueve decepciones. Había que seguir, pero cambiar de método. Internet. En efecto, buceé en la red a ver qué encontraba y vi varios anuncios bizarros que indicaban apartamentos clásicos. Pensé en descartar estos anuncios pero no sé por qué me adentré en estas páginas. Creo que fue un golpe de suerte pues los anuncios se referían a apartamentos realmente clásicos, me refiero a los típicos inmuebles de décadas pasadas, espaciosos y acogedores y no a los apartamentos modernos.

En las fotos pude ver que los espacios resultaban grandes, de hecho la sala de los apartamentos eran casi tan grandes cono los de una casa pequeña. Pude ver también que los sanitarios presentaban mayólicas de diseño antiguo pero en perfecto estado de conservación. La cocina estaba igualmente decorada a la vieja usanza, con la chimenea plateada muy cerca de la altura de la cabeza de un hipotético cocinero. La cocina propiamente dicha estaba bajo ella y al medio el horno se encontraba empotrado en la pared, se veía hermoso. Esta área se veía flanqueada casi en su totalidad por un repostero de múltiples gavetas tanto por encima de la cabeza como por debajo de la cintura, siempre de un hipotético cocinero. La figura se coronaba con el papel tapiz que estaba en toda la pared de dicha estancia. Las habitaciones también me atrajeron, eran del tamaño exacto, no tan pequeñas para causar incomodidad ni tan grandes como para enfriar el ambiente. El piso estaba tapizado con una alfombra azul, mi color favorito. Los cuartos tenían ventanas a la calle con persianas y los closets no eran típicos sino que se accedía por intermedio de una puerta. No había que buscar más. Ese era el apartamento que buscaba. Sólo faltaba ver si aceptaban mascotas, pero eso tendría que averiguarlo personalmente.

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