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Uncategorized Paul on 07 Jan 2008

EL NIÑO Y SU ESPACIO EN LA CASA

Definitivamente el tema de la comodidad en una casa es muy subjetivo. Para algunos, esta palabra está relacionada directamente con el espacio del cual se disponga al interior del inmobiliario. Un claro ejemplo de esto son los niños. En efecto, he notado que a los más pequeños les gusta disfrutar de los grandes espacios, de un jardín interior más o menos holgado que les permita desarrollar a cabalidad sus juegos, juegos que implican mucho movimiento y desplazamiento a través de un determinado espacio que les brinde confort y seguridad al mismo tiempo. Aunque, para ser sinceros, los niños no se fijan demasiado en el tema de la seguridad, ellos son felices simplemente jugando libres y prueba de ello es la cara que ponen cuando los padres anuncian el fin del juego y el inicio de los deberes del hogar o de la escuela. Siempre piden unos minutos más de juego, difícilmente se sacian hasta que no caigan rendidos, lo cual es muy difícil por la gran vitalidad de la mayoría de ellos. Pero hay otro punto que concierne al niño y el espacio de su propio inmueble y es que el niño se adapta a lo que le ofrecen. En efecto, hay niños que vienen al mundo y son integrantes de una familia que vive en un pequeño apartamento. No disponen de un jardín propio y deben jugar los juegos mayores en el parque del vecindario, sin embargo, son absolutamente felices. Es más, me atrevería a decir que ni siquiera valoran su inmueble, simplemente viven en este. El asunto radica en la ronda de comparaciones, cuando llega el momento en que reciben la invitación de uno de sus amigos y les toca visitar una casa de mayores dimensiones que la propia.

Cuando este día llega, esa misma tarde o noche o, al día siguiente, recibimos una descripción detallada del inmueble del amigo de nuestro hijo. En efecto, los niños tienen una memoria fotográfica increíble y nos detallan lo que vieron en su visita. En mi caso me tocó recibir esta información de boca de una de las hijas menores de mi pareja. La niña en cuestión, de apenas siete años de edad, nos contó en la mesa la casa de ensueño que había visitado el fin de semana en lo que fue una invitación de niña a niña. Debo decir primero que mi pareja vive en un pequeño apartamento de apenas dos dormitorios en los que uno de ellos es ocupado por ella y el otro por la niña. Además de esto, la sala es bastante reducida y prácticamente está conectada con el comedor en un solo ambiente. Una pequeña puerta conecta con la cocina y con el cuarto de servicio. Evidentemente el espacio de los dormitorios también es reducido y la niña cuenta con un pequeño espacio para jugar. Su cuarto está repleto de juguetes que se hacinan como pueden en diversos muebles y aparadores que hacen sombra a la cama de la niña. Con este punto de referencia fue que mi pareja y yo recibimos la detallada descripción de la hija de ella. Para empezar, nos dijo que el inmueble que le tocó visitar, no era un apartamento sino una casa bien definida, a juzgar por la descripción que nos dio de los interiores, diría que se trataba de un lujosos chalet, pues lo primero que identificó fue un jardín en la entrada con flores de todo tipo en su perímetro y un gigantesco ventanal que anunciaba lo que venía tras este.

La niña nos refirió que al ingresar, sintió como si estuviese entrando a un castillo moderno. El techo era bastante alto y había muchos muebles apostados sobre coloridas y nutridas alfombras. Un gran piano apareció en medio de la sala junto a una chimenea hecha de ladrillo barnizado. Por dentro, otro enorme jardín se abría paso sobre el fondo de la casa, antes de desembocar en un patio destinado al juego. En dicho patio, había un tablero para practicar el basketball además de otra casa, la casa del pastor alemán de la familia. El segundo piso de la casa fue descrito como el lugar más acogedor del mundo ya que la “dueña” de casa, tenía dos cuartos, uno de ellos destinado a su reposo y el otro utilizado exclusivamente como cuarto de juegos. En el cuarto de juegos, tenía un ordenador propio además de televisor, reproductor de DVD y consola de juegos. Los juguetes clásicos eran un tema aparte y la habitación en cuestión era tan espaciosa que podía albergar hasta dos casas de muñecas en tamaño natural. Los peluches estaban a la orden del día y se podían contar por docenas. La descripción de la hija de mi pareja fue mucho más detallada pero por motivos de espacio no la puedo recrear tan detalladamente, pero mi intención era hacer notar como cada niño busca ser feliz, independientemente del espacio que le haya tocado para desarrollarse.

Uncategorized Paul on 04 Jan 2008

CASA SOLA, SINÓNIMO DE JUEGOS

Uno siempre recuerda a sus amigos de infancia por dos razones principales. Una de ellas es por alguna anécdota muy singular que hayan protagonizado y la otra razón es por la casa en la que vivían. Pero si estas dos razones confluyen en la misma persona, tenemos una anécdota imborrable. Es así como en estos días recordé a Iván y lo hice porque después de mucho tiempo pasé por la que fuese su casa durante muchos años. No es que yo me hubiese mudado del vecindario, pero los tiempos han cambiado y ahora me movilizo en auto y generalmente hago uso de otras rutas. Sin embargo, el fin de semana paseaba en compañía de mi hijo y fue él quien me preguntó acerca de mis amigos de la infancia. Todo niño es curioso y no se contentó con algunas anécdotas y recordatorios de mis épocas sino que quiso conocer algunas de las casas donde su padre había jugado a la misma edad de él. Me pareció una buena oportunidad para visitar el inmueble de mi amigo aunque bien sabía que no lo iba a encontrar, pues Iván hacía más de diez años se había mudado a un apartamento en el doceavo piso de un edificio a pocas calles de nuestro vecindario. Sin embargo, la antigua casa seguía allí, casi igual, sólo que ahora ocupada por la feroz abuela que se resistía a abandonar este mundo. Con casi 90 años de edad, no daba signos de abatimiento o de haber girado el último codo para entrar a la recta final de su refunfuñona vida. En efecto, la abuela de Iván siempre se encargaba de aguarnos la fiesta poniendo punto final a nuestros juegos de niñez. No soportaba que pasáramos más de una hora dentro de su casa y era la única que deseaba fervientemente que nos fuéramos a jugar al parque que queda a unos metros de la casa. Evidentemente nuestros padres preferían que nos mantuviésemos dentro de la casa por razones de seguridad. A veces se podía y a veces no. En fin, creo que no debo adelantarme en la narración de los hechos. Volvamos a donde estábamos, cuando mi hijo me pidió que le mostrara algunas de las casas de mis antiguos amigos.

Tomando a mi hijo de la mano, emprendí la marcha hacia el túnel del tiempo, sólo tuvimos que avanzar unos 300 metros antes de divisar aquel jardín que tantos recuerdos me traía. Casi todo estaba igual que cuando lo deje, la hierba un tanto descuidada y unos cuantos geranios cubriendo el perímetro del mencionado jardín. Si uno miraba de frente la casa de Iván, tenía la casa propiamente dicha a la derecha con todo su frontis en ladrillo pintado en un tono rosáceo y los marcos de las ventanas sobresaliendo en tono blanco. El tercer piso si estaba pintado de un tono verdoso que hacía juego con el color del jardín. Las ventanas estaban unidas por una fina cornisa donde se solían posar aves silvestres en busca de restos de comida que Iván dejaba allí luego de comer sus galletas mirando a la calle. En más de una ocasión hacía esto sin intención, peor había ocasiones en que hasta plátanos eran dejados ex profeso para el consumo de las ves que sabiamente se agolpaban en busca de provisiones. Siguiendo con la descripción de la fachada de la casa de Iván, por izquierda terminaba el jardín y una estancia se distinguía de la casa, era la cochera, lo curioso era que no era ocupada por el auto de la familia sino por un iracundo perro de raza Dobermann llamado Hutch. La estancia en cuestión tenía agujeros en la arista lateral que daba hacia el jardín exterior, agujeros por donde apenas encajaba el hocico de Hutch que no paraba de ladrar y rugir cada vez que alguien se acercaba a tocar el timbre de Iván. El perro estaba bien encerrado pero había ocasiones en que de pronto se aparecía en medio de la sala ante la sorpresa general de los presentes –todos niños- que huíamos despavoridos encerrándonos en la biblioteca o en el baño. Ahora que lo pienso no creo que sea difícil adivinar quién soltaba a Hutch para deshacerse de nuestra presencia.

Hasta allí llegué con mi hijo y nos detuvimos un momento mientras le contaba las historias de Hutch y sus incursiones sorpresivas. Al escucharme atentamente, mi hijo se asustó y quiso retirarse de la zona del garaje, le expliqué que Hutch ya había muerto hacía algunos años y a modo de tranquilizarlo le contaba la historia de Candy. Esta era otra perrita de Iván, de raza German Shepperd y que era la cara contraria Hutch, de carácter muy dócil y amable, quería mucho a los niños y su nobleza era intachable, nos gustaba acariciarla y que esté con nosotros todo el tiempo y lo mejor del caso era que nos defendía cuando Hutch se “soltaba”. Era Candy la que se interponía inmediatamente y lo retaba, cubriendo de esta forma nuestra atropellada huída. Sentimos un gran vacío cuando ella enfermó y murió. La historia tranquilizó a mi hijo y sonrió divertido, se había olvidado de Hutch y antes de retirarnos, quise contarle otra historia muy divertida que nos había sucedido en casa de Iván. Antes de contarle la anécdota lo invité a tomar asiento en el murito que se encontraba a un costado del garaje y donde ya no había peligro alguno.

La historia tuvo lugar hacía ya más de veinte años, cómo pasa el tiempo. Sucedió que por esas fechas, nos reuníamos todos los sábados en la tarde en casa de Iván. Éramos un grupo de aproximadamente diez chicos y la gracia de esos años, era alquilar películas y verlas en el reproductor que Iván tenía. Recuerdo que en esa ocasión rentamos la película Halcón, protagonizada por Silvester Stallone. Ya habíamos visto el film en el cine pero nos gustó tanto que decidimos alquilarla a los pocos meses. Comprenderán que para unos chicos de diez u once años, una película en donde toda la trama se basa en una competencia de fuerza, hacía las delicias de nosotros. A esa edad, uno quiere ser el más fuerte del barrio, pero lo mejor vino a continuación de la película pues daba la casualidad que justamente cuando moría la tarde, sintonizábamos los programas de lucha libre que daban en la televisión. Era fabuloso ver esos gigantes luchando en un cuadrilátero. Nos impresionaba Hule Hogan o Randy Savage y por supuesto el temible André The Giant que tenía una mano del tamaño de una cocina promedio y la frente prominente como un cavernario. Aún Hule Hogan se veía pequeño a su lado aunque una vez lo cargó y lo azotó contra la lona, recuerdo que en ese programa nos pusimos de pie para celebrar la maniobra. Pero no quiero distraerme. Lo que les contaba –y a mi hijo- es que después de ver la lucha libre, recibimos la buena noticia de boca de Iván, que no había nadie más en casa. Ya se nos hacía raro que la abuela no hubiese protestado por nuestra prolongada presencia. Decidimos entonces jugar a la lucha libre, imitando a nuestros héroes televisivos.

No tuvimos mejor idea que ir al cuarto que compartían Iván y su hermana mayor, quien tampoco estaba, y juntar ambas camas para que sirvieran de cuadrilátero. Quien escribe, y sin mediar palabra, no pudiendo dominar su emoción, cogió a Iván y lo cargó en peso al estilo de un luchador profesional y se preparó para azotarlo contra una de las camas. Al hacerlo, quise hacer más espectacular la maniobra y yo me lancé junto con él para caer encima al mismo tiempo. La maniobra resultó vistosa y espectacular pero apenas tocamos el colchón, sentí que algo no andaba bien y la caída no fue muy amortiguada que digamos. Podemos decir que fue una caída en dos tiempos. Lo que había sucedido fue que una de las camas no soportó el peso de nuestros cuerpos que evidentemente y por física, se había multiplicado al caer desde cierta altura. Las dos patas delanteras de la cama cedieron y ésta se inclinó. Todos echaron a reír menos Iván. Estaba muy preocupado porque la cama que se había roto era la de su hermana y no tardaría en darse cuenta. Yo quedé mudo, sin saber qué decir o qué hacer. Esa misma noche, mis padres recibían una llamada desde la casa de Iván, eran sus padres y querían saber mi versión de los hechos y llegar a un acuerdo para resolver el problema. No recuerdo más, sólo que me castigaron.

Uncategorized Paul on 04 Jan 2008

Problemas con la casa nueva

Cuando mi primo César compró la casa de sus sueños no imaginó lo poco que ese sueño le duraría. Fui a visitarlo  apenas empezó la mudanza y realmente la casa se veía hermosa, era una de dos  pisos, bastante grande y con espacios amplios y provistos de mucha luz. Ventanales también amplios inundaban la parte trasera de la casa y daban un acceso transparente al patio provisto de una piscina y de mucho campo para que mis sobrinos corran.

 

La casa estaba ubicada en un barrio residencial, con largas calles y pocas casas por calle, con poca gente  que ande por los alrededores, poco ruido y casi nada de tráfico. Era el barrio soñado y la casa más hermosa  de ese barrio. Parecía, porque con el pasar de los días la casa comenzaría a desnudar todas esas falencias que no se encuentran señaladas en el contrato de compra ni mucho menos en el folleto de venta  entregado sonrientemente por el agente inmobiliario.

 

La casa  tenía dos pisos y según cuenta mi primo César,  la inmobiliaria le había dicho que la casa no era nueva, pero que había sido reacondicionada totalmente, no tenía problemas de humedad ni de suelo y gritas. Estaba en perfectas condiciones. Cosa que a primera vista parecía, pero luego, una vez terminada la mudanza y puesto todo en su lugar, los días iban a ir encargándose de  mostrar las falencias.

 

El primero de los problemas se inició con las filtraciones. La primera señal la dio el extraño olor que pronuncian las cosas guardadas y que provenía del sótano, a pesar de que el sótano estaba totalmente vacío y pintado totalmente, tenia esa imagen que  dan las cosas nuevas, aun así a las semanas un olor  raro y  fuerte comenzó a contagiar el ambiente, mi primo Cesar pensó al inicio que el olor provenía de algún roedor muerto, pero luego ese olor indeseable se vio acompañado  de pequeños grumos de moho en las partes mas alejadas de la luz en las paredes, debajo de la escalera y en la pared puesta al baño de visita, la idea de filtraciones de agua empezó a rondar por la cabeza.

 

El moho  venia  acompañado en los días siguientes por unas machas de humedad en las paredes del sótano y en las paredes colindantes al baño de la cochera, con el tiempo la humedad se filtraría tanto que la capa de pintura empezaría a desglosarse como papel. Mi primo se comunicó de inmediato con el agente inmobiliario, quien se apersonó para   supervisar los defectos  avisados por Cesar.

 

No dio muchas explicaciones más que hacerse cargo de las reparaciones. Al parecer las tuberías de agua y desagüe de la casa habían estado demasiado gastados y habían generado  filtraciones por todos los recorridos, esto había generado la humedad, el moho y los malos olores, generando así unos molestos dos meses posteriores, tiempo que duró la reparación de las tuberías y que convirtió la casa de los sueños en un  molesto y atolondrado lugar lleno de paredes y pisos rotos.

 

 

Uncategorized Paul on 31 Dec 2007

INSEGURIDAD EN LAS CASAS DE VALLECAS

Cuando uno busca apartamento, se fija en muchos detalles, incluso está dispuesto a hacer ciertas concesiones y ceder en ciertos gustos o caprichos, pero en lo que definitivamente no se puede hacer ninguna concesión, es en el tema de la seguridad. En efecto, la seguridad no puede ser subestimada ni medio centímetro ya que incluso nuestras vidas pueden depender de ella. Esto cobra mucha mayor importancia cuando tenemos hijos ya que uno a veces no mide el peligro, por más madurez que tanga. Hasta que uno no tiene un hijo, no conoce la dimensión real de la palabra angustia. Todos estos pensamientos se me vinieron a la mente de pronto cuando en los noticieros de la semana pasada pude ver que la localidad de Vallecas viene presentando una creciente inseguridad en sus calles. Efectivamente, en pleno Madrid, podemos decir, aunque suene raro, que la policía no está presente. Según varios vecinos de Vallecas que fueron entrevistados en los noticieros, la gendarmería brilla por su ausencia y prácticamente ha abandonado posiciones en esta localidad. La gente tiene miedo de salir a las calles pues aseguran que se han formado pandillas por varios sectores. Este grupo de jóvenes con serios problemas de conducta vienen asolando el distrito con sus constantes peleas. La disputa, como en la mayoría de estos casos, es por la supremacía del barrio y en este proceso se desatan verdaderas batallas campales entre uno y otro bando. Los resultados muchas veces son fatales y terminan con la muerte de uno o más de estos pandilleros. Heridos y contusos siempre hay y lo que no falta nunca son los daños materiales en las propiedades de personas que no tienen nada que ver en el pleito. Luego de una de estas refriegas, los vidrios de los inmuebles quedan reducidos a añicos y yacen en el suelo como mudos e indefensos testigos de lo ocurrido.

Me interesó mucho este tema y me tomé el tiempo de indagar con amistades que viven en estos barrios por fatalidades del destino realmente. En efecto, estas personas adquirieron sus inmuebles cuando Vallecas era una localidad apacible y se mostraba como una buena opción para los inmigrantes procedentes de las ciudades del interior del país. Jóvenes con muchos sueños, llegaron a fines de los años sesenta y comienzos de los años setenta a la capital y pronto la poblaron obligándola a crecer hacia arriba. Ciertamente aún había espacio habitable en parte de la capital y Vallecas se convirtió en opción, incluso en la actualidad existen inmuebles de estreno pero que han visto reducido su valor de venta por causa de la inseguridad. En esos momentos todo era felicidad, empeño y esperanza y por la mente no pasaba la idea de que el escenario cambiaría más adelante. Sólo basta imaginar cómo se debe sentir esa persona que años atrás apostó por la compra de una casa en Vallecas y ahora, con hijos a cuestas, debe enfrentar un serio problema de inseguridad. Quizá alguien pueda pensar que estoy exagerando y dramatizando el hecho a partir de una sola denuncia. Pues no es tan así. Como dije líneas arriba, tuve la oportunidad de conversar con personas afectadas directamente en esta problemática y puedo dar fe que la situación es tan dramática como la pinto.

Les contaré que hablé con un anciano de nombre Guillermo. Él es el papá de un amigo de la universidad y se mudó a Vallecas cuando sus hijos tomaron caminos distintos. Para esto, el señor Guillermo había enviudado y, no teniendo mayor necesidad de espacio, se mudó a un pequeño inmueble en Vallecas bajo la modalidad de alquiler venta. Ahora se encuentra a la mitad de la transacción sin saber qué hacer. Renunciar a los casi diez años de aportes o quedarse a lidiar con la inseguridad diariamente. Cuando le pregunté si le había tocado vivir directamente la inseguridad de su vecindario, el señor Guillermo me contó lo que le sucedió un día que regresaba a su casa luego de reunirse con algunos amigos contemporáneos a él. En Vallecas, Guillermo se reunía semanalmente con tres amigos, era una especie de club de jubilados en el que los integrantes disfrutaban de amenas conversaciones en las que se mezclaban problemáticas mundiales actuales y frescas anécdotas del pasado. Me cuenta este señor que escuchaban música de Edith Piaff o de Javier Solís mientras conversaban, pero lo importante sucedió cuando retornaba a su casa, aquella medianoche de un día viernes.

A Guillermo le fue bien en la partida de dominó final que sostuvo con sus compañeros, la conversación había sido amena como siempre y era hora de regresar a casa. Nada del otro mundo, menos de 600 metros lo separaban de su casa y decidió caminar mientras disfrutaba de la suave brisa otoñal de estas horas. La calle estaba tan silenciosa que podía escuchar sus propios pasos según me refiere y caminó tranquilo, ya había tenido noticias de las pandillas que se habían formado pero pensó que por su casa nunca se acercarían, tenía los antecedentes a su favor pues los hechos siempre se registraban a no menos de dos kilómetros de distancia de su hogar. Guillermo se relajó y siguió caminando, escuchando sus pasos pero al poco empezó a sentir unas tibias voces que parecían venir de la dirección hacia donde caminaba. A medida que avanzaba, el vocerío se hacía más claro y cuando faltaban menos de 200 metros para que llegue a su casa, se dio cuenta que un grupo de más de cinco personas estaban sentados prácticamente a orillas de la puerta de su casa. No los había divisado a lo lejos pues los últimos metros antes de llegar a su casa estaban cubiertos por una curva en la calle. Intentó sobre parar pero casi al instante pensó que ese gesto iba a poner en evidencia miedo y decidió seguir con decisión. Cuando estuvo a menos de cinco metros de su casa, y por tanto de la patota, se dio cuenta que estaban libando licor y se empujaban entre ellos mientras discutían quién sabe de qué cosa. Sin mirarlos, se dirigió a la puerta de su inmobiliario pero uno de los muchachos le cerró el paso y sin mediar palabra empezó a bolsiquearlo. Guillermo no pudo hacer nada más que exigir respeto hacia su edad, por supuesto la petición fue totalmente desestimada y pronto los demás muchachos se sumaron al festín. A los pocos minutos, Guillermo terminó con los pantalones hechos flecos y sin u sólo centavo. Afortunadamente pudo conservar sus llaves y poder ingresar a su domicilio.

Uncategorized Paul on 19 Dec 2007

BUSCANDO EL APARTAMENTO IDEAL

Muchas veces la búsqueda de un apartamento se puede complicar ya que la tendencia actual es construir estos inmobiliarios de una manera más o menos estándar. En efecto, las constructoras ofrecen en la actualidad departamentos de dos o tres dormitorios con un baño, una pequeña cocina y la típica área de lavado. En la actualidad la variedad está orientada más hacia la ubicación que al propio apartamento en sí. Por ejemplo, la última vez que salí a buscar apartamento tuve que hacer un recorrido de casi dos semanas buscando el inmueble que se adaptaba a mis necesidades. Lo primero que hice fue recordar los lugares donde había visto que se estaban construyendo pequeños edificios de cuatro o cinco pisos, los veía siempre al pasar por mi ruta tradicional para acudir a mi trabajo. Fue un lunes que comencé a peinar los distintos objetivos que me tracé. Finalmente sólo pude acceder a dos de cinco proyectos que había visto. Las tres edificaciones a las que no pude acceder aún no estaban terminadas y la obra se había paralizado por algunos problemas con los trabajadores que no me interesó averiguar. En cuanto a los otros dos proyectos, digamos que llegué tarde pues los apartamentos ya habían sido tomados durante la pre venta. La zona era buena, bien ubicada y con buena vista, el inmueble no era exactamente lo que buscaba pero pude haberme acomodado. En fin, tendría que seguir buscando.

Cogí el periódico entonces y empecé a revisar los avisos de la sección inmobiliaria con el típico plumón fosforescente en mano. Finalmente subrayé cerca de 15 opciones antes de pasar a la segunda fase de la operación. Había que coger el teléfono y llamar a cada uno de los anunciantes. Me gusta tratar directamente con los propietarios, así que las llamadas eran más que nada para descartar a los apartamentos que se rentaban por intermedio de corredoras. Me quedaron poco más de la mitad de apartamentos luego de este descarte. Tercera fase de la operación: visitar los apartamentos uno por uno y entrevistarme con los dueños. Ya era miércoles de esa semana y salí a mi recorrido luego del día de trabajo. De nuevo me topé con apartamentos modernos con sus clásicas distribuciones, los closets en los dormitorios, el cuarto de lavado, etc. Todo muy mecánico, yo buscaba algo que saliera de lo común. El balance arrojaba nueve visitas y nueve decepciones. Había que seguir, pero cambiar de método. Internet. En efecto, buceé en la red a ver qué encontraba y vi varios anuncios bizarros que indicaban apartamentos clásicos. Pensé en descartar estos anuncios pero no sé por qué me adentré en estas páginas. Creo que fue un golpe de suerte pues los anuncios se referían a apartamentos realmente clásicos, me refiero a los típicos inmuebles de décadas pasadas, espaciosos y acogedores y no a los apartamentos modernos.

En las fotos pude ver que los espacios resultaban grandes, de hecho la sala de los apartamentos eran casi tan grandes cono los de una casa pequeña. Pude ver también que los sanitarios presentaban mayólicas de diseño antiguo pero en perfecto estado de conservación. La cocina estaba igualmente decorada a la vieja usanza, con la chimenea plateada muy cerca de la altura de la cabeza de un hipotético cocinero. La cocina propiamente dicha estaba bajo ella y al medio el horno se encontraba empotrado en la pared, se veía hermoso. Esta área se veía flanqueada casi en su totalidad por un repostero de múltiples gavetas tanto por encima de la cabeza como por debajo de la cintura, siempre de un hipotético cocinero. La figura se coronaba con el papel tapiz que estaba en toda la pared de dicha estancia. Las habitaciones también me atrajeron, eran del tamaño exacto, no tan pequeñas para causar incomodidad ni tan grandes como para enfriar el ambiente. El piso estaba tapizado con una alfombra azul, mi color favorito. Los cuartos tenían ventanas a la calle con persianas y los closets no eran típicos sino que se accedía por intermedio de una puerta. No había que buscar más. Ese era el apartamento que buscaba. Sólo faltaba ver si aceptaban mascotas, pero eso tendría que averiguarlo personalmente.

Uncategorized Paul on 10 Dec 2007

Una visión anual de la inmobiliaria alrededor del mundo; apartamentos, casas, y más

Hoy, que se acerca la época de fin de año, es un momento preciso para hacer un balance de todo lo que se ha sucedido a lo largo de todos lo últimos doce meses en el sector inmobiliaria en España, y en general en todo el mundo. Se puede empezar con una generalización, y sin llegar a ser exagerados: la inmobiliaria durante el presente año ha sido convulsionada. Si la miramos por la parte de las variaciones, notaremos inmediatamente que en muchos países, las tendencias no se han hecho notar. Y ello ha ocurrido porque los fuertes golpes a la economía en algunos países, que fue el resultado de las bajas en la inmobiliaria, dieron vista de que este sector sufre de grandes vacíos, que son comunes en muchos lugares del mundo.

 

Tenemos por ejemplo, el caso notable de Estados Unidos, con su grave crisis en las bienes raíces durante todo este año, pero que se acentuó  más entre los meses de agosto, septiembre y octubre, y que apenas empezaba a recuperarse durante noviembre, aunque sin grandes cambios positivos, que le representen tranquilidad tanto a los pobladores como a las empresas que trabajan en este ámbito. Y ello sucede porque tanto los pobladores, que vieron incrementarse las hipotecas considerablemente, y disminuir la cantidad de casas y apartamentos disponibles; como los empresarios que vieron que los inmuebles en los que habían invertido no eran comprados, o no se remuneraba las hipotecas o rentas que se tenían que hacer por ellas, padecen las consecuencias de un grave problema social como lo constituyó el de la inmobiliaria

 

Un problema social similar a ese fue el sucedido en la misma España, donde la búsqueda de apartamentos y casas se formó como la gran barrera para los ciudadanos, ello debido en gran parte a dos causas: el incremento de los precios en los inmuebles, y la escasa cantidad de inmuebles libres disponibles en el mercado. Esos dos factores se conjugaron fatalmente este año, con lo cual, la mala relación que había entre nuestro país y la inmobiliaria se intensificó, perjudicando a muchos, pero también beneficiando a unos cuantos, pues gracias a los malos momentos, se impulsaron algunas medidas del gobierno para ayudar a varios sectores de la población a hallar más fácilmente un lugar en el cual vivir, aunque en la mayoría de esos casos, la ayuda del gobierno se constituyó como una guía para apartamentos, y no para casas, pues la mayoría de personas prefería ese tipo de inmueble y no un domicilio propio

 

Y esos son tan sólo dos ejemplo de países que sufrieron este año a causa de problemas inmobiliarios. Podríamos mencionar también a China, un país que debido a su evolución económica, abierta al mundo, en contradicción con su tradicional ideología, ha sabido aprovechar cada situación, lo cual se refleja hoy en su crecimiento inmobiliario. Con la demolición de los viejos edificios, para la construcción de mega edificios por departamentos, aunque sea este país sea uno de los que presenta un promedio de costos de inmueble  más caro alrededor del mundo.

 

Así, se puede concluir que la forma en que el mercado inmobiliario se ha desarrollado este año ha sido realmente grave, si se le ve con ojos generales respecto a las poblaciones. Lo cual las perjudica para hallar un hogar. Sólo queda esperar que este fin de año 2007, traiga fiestas en las casas, no sólo por tratarse de una festividad, sino porque existen motivos extras para notar una mejorar concreta.

Uncategorized Paul on 28 Nov 2007

Perdido en la búsqueda de un apartamento

Hace un  tiempo el pregunté a un amigo como había conseguido su apartamento pues yo estaba interesado en empezar a rentar uno debido a que el lugar en el cual estaba viviendo iba a ser vendido a una constructora para llevar a cabo el proyecto de la edificación de un edificio por apartamentos mucho más grande. Y en realidad era una buena idea, pero la propietaria del inmueble en el que yo vivía no nos había avisado con demasiada antelación sobre estos hechos, por lo que yo y un par más de estudiantes que rentábamos cuartos en su casa, que era bastante grande, tuvimos que empezar a buscar otro domicilio.

Yo estaba algo perdido en cuanto a eso pues jamás me había puesto a buscar un apartamento. Necesitaba una guía que me dijera qué hacer exactamente, pues yo pensaba que era tan fácil como ir a un lugar desocupado y tentar el precio, para luego empezar a vivir ahí simplemente. Pero no todo el proceso de la inmobiliaria era tan sencillo como yo creía. Empezando por el precio. Me pude dar cuenta que en el mercado se manejaban unos precios realmente altos, si se toma en cuenta que muchos españoles no contamos con las cantidades mensuales que estos inmuebles requieren para su pago. Eso era lo primero que me llamó la atención pues en el lugar en el que había estado viviendo pagaba una suma de dinero realmente baja, que podía pagar yo mismo sin tener que contar con un trabajo que me represente muchos ingresos.

Pero volviendo a lo de la búsqueda de apartamento, otro punto que me hizo sentirme un poco fuera de órbita, fue el hecho de que no hubiera gran cantidad de inmuebles disponibles para la compra o alquiler de las personas que lo requerían. Si no hubiese sido por la necesidad que tenía de hallar un apartamento lo más pronto posible, no me hubiera fijado mucho en ese problema, del cual ya había oído un poco, pero al cual no le había hecho mucho caso. Recién a partir de mi interés por un nuevo hogar, pude empezar a enterarme de las noticias del sector inmobiliario, ya que buscaba en los diarios, en la televisión o en internet, alguna forma por lal cual pudiera hallar un apartamento que estuviese en alquiler cerca de mi centro de estudios, y que no sea muy caro, porque de lo contrario de nada serviría que estuviese muy cerca, pues el precio simplemente me impediría rentarlo.

En fin, así he pasado varias semanas ya, tratando de hallar un lugar en el cual vivir. Por ahora estoy en la casa de un primo, que vive cerca a donde yo estudio, pero es realmente incómodo porque su inmueble es pequeño. Lo único que me queda por hacer es tratar de buscar un apartamento lo más rápido posible, venciendo las estadísticas de que cada vez hay menos apartamentos para los españoles, debido a la negligencia de los dueños de no ponerlos en el mercado, para ayudar a superar la mala racha inmobiliaria que estamos pasando.

Uncategorized Paul on 19 Nov 2007

Apartamentos a precio de remate

Pero que terrible es tener que pasar por todo el proceso de búsqueda y adquisición de un apartamento. En realidad es un asunto que mucho de nosotros, las personas independientes, han tenido que pasar en más de una ocasión. Después de ver apartamento tras apartamento, siempre una misma respuesta ante un precio inaccesible: “No”. Y en realidad ello es un problema que cansa en demasía, sobre todo si se sabe que cada vez que pasa el tiempo, la búsqueda se hace más desesperante, y la posibilidad de encontrar un inmueble adecuado, y accesible, más corta ante los ojos de los irritados.

 

Bueno eso es algo que por lo menos en Palma de Mallorca va a cambiar. Ello gracias a la conjunción de dos medidas tomadas por el gobierno central a través del Ministerio de Vivienda, el cual ha canalizado la ayuda necesaria para que se pueda concretar de manera más rápida el alquiler de pisos en esta zona. Se trata en primera instancia de una cantidad de dinero que será entregada a una constructora para llevar a cabo la realización de pisos de 45 y 70 metros cuadrados, respectivamente. Los cuales podrán ser adquiridos entre 233 euros y 363 euros. Pero ello no queda ahí, el plan de vivienda Chacón, por medio del cual se entregan 210 euros cada mes para el pago del alquiler a aquellos que se encuentren entre los 22 y los 30 años, y que cumplan con otros ciertos requisitos, en conjunción con la construcción de estas viviendas, hará que se pague en realidad una cantidad de 33 euros por lo pisos más pequeños y 153 euros por lo más grandes.

 

Sin duda que la oportunidad de encontrar un inmueble a tan sólo 23 euros mensuales es una verdadera ganga, así se traten tan sólo de 45 metros cuadrados. Pues la posibilidad de hallar cualquier inmueble es difícil hoy en día para casi cualquier persona, y más aún a un precio tan bajo como lo es este, al que se ha llegado gracias al manejo del Ministerio de Vivienda de dos frentes: la construcción de más inmuebles y la ayuda para poder alquilarlos. De manera que los jóvenes de la zona en la que se desarrollará en un primer momento este plan de vivienda podrán ser los primero favorecidos con la medida.

 

Ahora sólo queda esperar que exista una guía que lleve próximamente a las demás localidades del país estos apartamentos a precios bajos. Ya que no cualquier agencia inmobiliaria va a llevar a cabo una promoción de iguales magnitudes. Eso está clarísimo, como el agua. Sólo del gobierno pueden venir acciones inmobiliarias de ese tipo. Bueno, hemos visto un avance en el desarrollo para favorecer a la población. Si hace un tiempo había dudas por los 210 euros del plan de ayuda al alquiler de viviendas, ahora vemos que rinde resultados, y más aún cuando se le suman otras medidas que también favorecen a las personas a adquirir más fácilmente un apartamento. Tan solo espero que esa medida llegue pronto a Madrid, pues yo estoy buscando un apartamento y no tengo mucho dinero para gastar. Ojala que sea pronto.

Uncategorized Paul on 09 Nov 2007

La remodelación constante de un apartamento

Hay ocasiones en las que uno se encuentra con personas que no ve hace un buen tiempo y vive cosas sin tenerlas previstas. Eso me ocurrió a mí cuando fui al dentista la semana pasada por un dolor de muela interminablemente fastidioso y me encontré con una prima que no veía hace varios meses.

 

Yo pensaba que ella estaba fuera del país, pues la última vez que supe de ella, me enteré de que estaba tomando un avión hacia Francia, donde debía visitar a un amigo que estaba algo enfermo y que ella no había visto desde la universidad. El asunto es que yo estaba con un gran dolor de muela y me costaba mucho hablar, así que nos entendimos  a medias; ella había llevado a su hijo a una consulta con el dentista, y su turno era primero que el mío, por lo que luego de ser atendida esperó fuera del consultorio hasta que yo saliera para que vaya de visita a su apartamento.

 

Una vez que empezamos que caminar, pues el inmueble no estaba muy lejos, el dolor empezó a desaparecer y pude hablar con un poco más de claridad. Nos saludamos mejor y también nos preguntamos qué habíamos estado haciendo en los últimos meses. Hasta que llegamos al apartamento que recién había alquilado. El elevador estaba ocupado, por lo que tuvimos que subir por las escaleras hasta el cuarto piso en donde estaba viviendo ella. Su esposo aún estaba trabajando por lo que no lo pude saludar. Y ella aprovechó para decirme que cuando estaba sola, trataba de cambiar las cosas del apartamento, una especie de remodelación constante, pues no le gustaba que siempre se viera de la misma manera, “siempre las mismas flores, siempre los mismos adornos y en los mismos lugares” decía.

 

Por ello ni bien entró al apartamento, cogió un florero que contenía aún flores muy frescas y lo cambió de lugar. Haciendo lo mismo con otros adornos que se encontraban por toda la sala. Lo que casi nunca movía eran los sillones, pues eran un poco pesados para ella. Sin embargo cada vez que tenía la oportunidad de hacerlo, lo hacía, ya que eso formaba parte también de su costumbre de realizar cambios permanentemente. Le pregunté si su hijo y su esposo tenían algo en contra de ello, o si lo tomaban con naturalidad, y me respondió que como siempre lo había hecho, su hijo lo tomaba como algo natural, y que incluso había adoptado un poco “esa manía, o costumbre”. Y que más bien su esposo si se había mostrado reacio a tantos cambios en el domicilio. Al principio él no decía nada porque pensaba que era algo propio de los primeros días de la mudanza, pero cuando finalmente vio que eso seguía casi a diario, le manifestó su disconformidad. Y ella tuvo que explicarle que no podía dejar de hacerlo porque era una costumbre suya.

 

Para cuando terminó de contarme todo eso, la casa a la que llegué había desaparecido y todo a mi alrededor estaba totalmente diferente. Me pude dar cuenta de lo que debería sentir el esposo de mi prima al llegar cada día a un lugar distinto. Me di cuenta de ello y también de lo tarde que era; estaba retrasado una hora para encontrarme con un compañero de trabajo y debía correr. El tiempo había volado.

Uncategorized Paul on 05 Nov 2007

Conseguir un apartamento: un sueño imposible

Hoy en día, muchas personas andan detrás de un apartamento. Sin embargo, si bien es cierto que las cifras de alquiler varían constantemente, lo más frecuente es que últimamente se muestren en descenso debido a los altos precios que muchas personas no pueden alcanzar, así como a la poca cantidad de inmuebles disponibles.

 

Esto refleja una situación bastante dramática. Por un lado está la gran cantidad de personas que desea alcanzar la oportunidad de encontrar un mejor lugar para vivir, o algún apartamento que represente un gasto menor al que hacen, y por el otro lado están las malas condiciones que no permiten que se pueda lograr ese sueño de tener un apartamento, o una casa que pueda cobijarlos y darles la tranquilidad de sentirse dentro de un ambiente seguro.

 

Pero las condiciones del mercado inmobiliario no ayudan a que se pueda tener una situación así, y por el contrario contribuyen a que las desigualdades de adquisición inmobiliaria estén siempre presentes en el momento en que alguien desea realizar una mudanza para hallar un nuevo lugar en el cual vivir. Esas condiciones van desde los mismo precios, que no se encuentran aptos para todos, y que se fijan a partir de ciertos movimientos financieros que se hacen en el sector, y que a nivel macroeconómico buscan acomodarse, aunque su repercusión a nivel macroeconómico no es positiva para la sociedad, pues no permite que los miembros de esta tengan la posibilidad de acceder libremente a inmuebles.

 

En este sentido las medidas que toma el gobierno para ayudar a los ciudadanos a resolver este problema de índole primario, las cuales son cada vez más, deben fijarse en la forma en la cual todos puedan tener un acceso a inmuebles. El que una persona pueda llegar a una agencia inmobiliaria y empezar un negocio para adquirir un apartamento o una casa sin muchas dificultades, debe ser el objetivo que se plantee el Ministerio de Vivienda y el gobierno en general, para que en conjunto con cada una de las instituciones involucradas se llegue a una situación de mejora en cuanto a la inmobiliaria en nuestro país.

 

Ello ha de ser así para que el próximo año se pueda fijar de una vez por todas, una forma de desarrollo inmobiliario. Hasta hoy, los precios y los movimientos inmobiliarios varían constantemente, y no mantienen un patrón sostenible, lo que afecta la situación de toda la población. Para el 2008 se esperan circunstancias opuestas ya que se cree que se mantendrá la situación, pero que en un corto tiempo, la oferta no soportará más la poca demanda que hay, por lo que los precios empezarán a bajar de golpe.

 

Aunque eso beneficia a las personas tampoco es bueno, pues todo cambio debe ser regulado y equilibrado, no se puede llegar a un extremo y pasar a otro pues eso desnivela todo y así sólo se mantiene algo por un tiempo más no se desarrolla nada. Lo que ha de suceder es que se lleve a cabo un plan que tenga en cada parte del sector inmobiliario un cambio que beneficie a todos y que se mantenga firme por mucho tiempo. Sólo así se podrá desarrollar este sector.

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